Sacerdote que tiene la “cura” para la homosexualidad fue homenajeado en Oberá

“Para mí fue una especie de exorcismo, porque me puso la mano en la frente y empezó a decir cosas en un idioma raro, supongo que era latín. Después, antes de dejarme ir, me dijo que recuerde una frase muy importante: "El pene va en la vagina; si no, te vas a ir al infierno", textualmente. Yo salí llorando de ahí, tenía 16 años en aquel entonces”.
Así recordó su experiencia un joven que hace más de una década fue sometido a una supuesta terapia de reorientación sexual a manos del presbítero Armando Vera, vicario general de la diócesis de Oberá.
Hoy, el Concejo Deliberante obereño homenajeó al sacerdote por su trayectoria en el ámbito local, puesto que pasará a cumplir funciones en la localidad de 25 de Mayo.
“El pene va en la vagina; si no, te vas a ir al infierno”. La frase todavía resuena como una condena eterna en la mente del joven cuyos padres lo encomendaron a manos del cura que pretende curar la homosexualidad con exorcismos y “terapias de reorientación”.
“No, no. De ese tema no. No voy hablar de eso”, fue el escueto comentario que realizó Vera ante la consulta periodística. Tampoco desmintió la veracidad del testimonio.
El mismo cura fue uno de los impulsores de la multitudinaria marcha en contra del matrimonio igualitario que se realizó en Oberá el 26 de junio del 2010.
Al borde del suicidio
“El padre Armando Vera se encarga de hacer exorcismos y terapias de reorientación a los y las jóvenes que perdieron el rumbo, como lo define él. Yo pasé por eso hace unos años atrás y por culpa del padre estuve al borde del suicidio”, comentó la fuente, que solicitó la reserva de su identidad.Hoy, reside en otra provincia y encaminó su vida con ayuda de profesionales, tras un largo padecer que casi le costó la vida.
“Es bastante difícil vivir en Oberá siendo gay o lesbiana. Yo por suerte pude alejarme de eso, pero el problema es muchas veces la familia, que no lo aceptan al homosexual y recurren a este tipo de cosas”, lamentó.
Mencionó que en Misiones todavía existe gente con “este tipo de mentalidad y en Oberá muchos viven de aparentar”.
“Hasta el día de hoy estoy con psicóloga. El problema es que muchos adolescentes, al no tener el apoyo de su familia y recibir ese mensaje de odio de las iglesias, terminan en el suicidio, que es lo más triste de todo. Curas que deberían ayudar a la gente, terminan haciéndoles mucho daño”, opinó.
Antecedentes homofóficos
El 26 de junio del 2010 cerca de un millar de personas de diversos cultos religiosos marcharon en Oberá para expresar su disconformidad a la modificación del Código Civil, que luego aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo.La movilización fue organizada por el Consejo Pastoral y la Iglesia Católica. Días antes, el entonces director de Cultos municipal, Rubén Radetzki, opinó que “dos homosexuales van a criar un monstruo”. Tales dichos fueron repudiados desde varios ámbitos y tuvieron repercusión nacional.
El padre Armando Vera, en tanto, había dicho: “Promover el matrimonio entre un hombre y una mujer, lo que responde al orden natural y al origen del hombre. El matrimonio gay no respondería el orden natural creado por Dios, ni tampoco pueden procrear, y por eso defendemos el derecho de los niños de tener una mamá y un papá”.
Según averiguó Crónicas del Monte, los sacerdotes del obispado de Oberá disponen de bibliografía del psicoterapeuta estadounidense Richard Cohen, autor del libro “Comprender y Sanar la Homosexualidad”.
Incluso, el autor reconoció que experimentó personalmente la transición desde la homosexualidad hasta la heterosexualidad.


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